El conflicto en Medio Oriente entre Estados Unidos, Israel e Irán genera preocupación global, principalmente por su impacto en la logística y el precio del petróleo, factores que podrían elevar los costos de exportación.
En Ecuador, Medio Oriente es el cuarto destino del banano. Según la Asociación de Comercialización y Exportación de Banano (ACORBANEC), cerca de un millón de cajas mensuales se envían al Golfo Pérsico. Aunque la demanda se mantiene, las restricciones marítimas han obligado a evaluar rutas alternativas por Omán, Arabia Saudita y Turquía.

La Asociación de Exportadores de Banano del Ecuador (AEBE) informó que hasta diciembre de 2025 las exportaciones a la región crecieron 11,74%, alcanzando 56,2 millones de cajas. El principal riesgo no es el consumo, sino el alza del crudo —la zona concentra 28% de las exportaciones mundiales— y su efecto en fletes, seguros y presión inflacionaria.
Desde Chile, Frutas de Chile señaló que no hay impactos en los envíos. Medio Oriente representa solo entre 1% y 1,5% de sus exportaciones, principalmente manzanas, cuya logística ofrece flexibilidad.

En Argentina, el Comité Argentino de Arándanos indicó que no prevé efectos relevantes y recordó que en conflictos anteriores el abastecimiento se mantuvo.
El sector frutícola del hemisferio sur asegura estar monitoreando la situación y destaca su experiencia operando en escenarios internacionales complejos, llamando a evitar la especulación y mantener la continuidad del comercio.
(Con información de PORTAL FRUTÍCOLA)











