El anuncio del Gobierno ecuatoriano de aplicar una tasa de seguridad del 30 % a las importaciones provenientes de Colombia ha generado profunda preocupación en el sector arrocero, que teme un deterioro de la relación comercial con el principal destino del arroz ecuatoriano y un impacto directo en miles de familias que dependen de esta actividad.
Los productores advierten que la medida podría poner en riesgo la renovación del memorándum de entendimiento entre Ecuador y Colombia, un acuerdo estratégico que permite la exportación de hasta 106.000 toneladas de arroz al mercado colombiano, a cambio de la importación de repuestos para vehículos por un valor equivalente. Este instrumento está próximo a vencer y su continuidad es considerada clave para la estabilidad del sector.

José Luis García, coordinador de la Defensa de los Agricultores, señaló en declaraciones a Diario EXPRESO que, lejos de escalar tensiones, el Gobierno debería concentrarse en renovar este acuerdo, especialmente en un contexto marcado por el incumplimiento del precio mínimo de sustentación del arroz. “Estamos confrontando al principal comprador de nuestro producto cuando el sector ya se encuentra severamente golpeado”, advirtió.
El dirigente alertó que una eventual suspensión de las compras por parte de Colombia tendría consecuencias económicas graves, particularmente en la provincia del Guayas. Cantones como Daule, Salitre, Samborondón, Santa Lucía, Palestina y Yaguachi —altamente dependientes de este monocultivo— podrían enfrentar un colapso productivo, además de una acumulación de arroz en las piladoras que presionaría aún más los precios a la baja.

García también hizo un llamado al Gobierno a atender con urgencia la realidad del agro y a buscar alternativas para fortalecer la debilitada economía de los arroceros, muchos de los cuales carecen actualmente de capital de trabajo para nuevas siembras. Recordó que el mercado colombiano ha sido la principal “válvula de escape” para la producción nacional, ante la falta de apoyo institucional para abrir nuevos destinos de exportación.
A estas inquietudes se sumó la Cámara de Comercio e Industrias Ecuatoriano Colombiana (Camecol), que expresó su preocupación por los posibles impactos económicos, productivos y sociales de una medida adoptada de forma unilateral. El gremio destacó el alto grado de interdependencia comercial, productiva y energética entre ambos países y advirtió que decisiones de este tipo podrían afectar tanto a empresas como a consumidores.
En este contexto, los productores recalcan que Ecuador y Colombia son miembros de la Comunidad Andina de Naciones, por lo que cualquier acción unilateral pone en riesgo los acuerdos vigentes y el comercio regional. El sector arrocero insiste en que el diálogo y la pronta renovación del memorándum son fundamentales para evitar un nuevo golpe a una actividad que sostiene a amplias zonas rurales del país.
(Con información del diario Expreso)












