El fenómeno de El Niño ha dejado profundas secuelas en el Ecuador a lo largo de las últimas décadas, especialmente en los sectores agrícola y ganadero, considerados pilares fundamentales de la economía nacional. Las intensas lluvias, inundaciones y deslizamientos de tierra han provocado pérdidas millonarias, afectando cultivos, animales y miles de productores rurales.
Uno de los eventos más devastadores ocurrió entre 1982 y 1983, cuando el país registró pérdidas cercanas a los 640 millones de dólares. De esa cifra, alrededor de 405 millones correspondieron a daños en actividades agrícolas, ganaderas e industriales. Los cultivos de arroz, banano, cacao, café y caña de azúcar fueron de los más perjudicados debido a las inundaciones en zonas de la Costa ecuatoriana.
Posteriormente, el fenómeno de El Niño de 1997 y 1998 volvió a golpear con fuerza al país. Según estimaciones económicas, las pérdidas alcanzaron aproximadamente 2.882 millones de dólares, equivalentes al 17 % del Producto Interno Bruto (PIB) de esa época. Este evento afectó gravemente la producción agropecuaria y provocó daños en infraestructura vial y sistemas de riego.
En años recientes, las lluvias intensas también han generado severas afectaciones. En 2023, representantes del sector agrícola señalaron pérdidas superiores a 200 millones de dólares debido al invierno y a la amenaza del fenómeno de El Niño. Además, se reportó la pérdida de más de 30.000 hectáreas de arroz en la provincia del Guayas. Otro informe advirtió que la agricultura y la ganadería podrían registrar pérdidas de entre 91 y 136 millones de dólares en un solo periodo climático.
Las consecuencias no solo impactan la economía nacional, sino también la seguridad alimentaria y el empleo rural. Miles de pequeños productores han perdido cosechas, animales y fuentes de ingreso debido a la falta de infraestructura de prevención y sistemas de drenaje adecuados.
Expertos y organismos nacionales han insistido en la necesidad de fortalecer las políticas de prevención, mejorar los sistemas de riego y brindar asistencia técnica y financiera a los agricultores y ganaderos, con el objetivo de reducir el impacto de futuros eventos climáticos extremos en el Ecuador.
AGROECUADOR TV
