Al menos nueve personas fallecieron, 38 resultaron heridas y otras nueve continúan desaparecidas tras el aluvión ocurrido la madrugada del sábado 4 de julio en el recinto Nanzama, parroquia Guadalupe, provincia de Zamora Chinchipe.
Según informó Revista Vistazo, las autoridades investigan si las actividades de minería ilegal alteraron el cauce del río Nanzama, lo que habría incrementado la magnitud del desastre. El aluvión se produjo luego de intensas lluvias que provocaron el desbordamiento del afluente, arrastrando piedras, árboles y grandes cantidades de sedimentos hacia la zona poblada.
De acuerdo con el balance preliminar de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR), cerca de 300 personas resultaron afectadas, de las cuales unas 200 quedaron damnificadas. Además, alrededor de 50 viviendas sufrieron daños o fueron destruidas.
Entre las víctimas mortales se encuentra un menor de edad. Asimismo, la gobernadora de Zamora Chinchipe, Ivonne Panchi, figura entre las personas desaparecidas. La funcionaria realizaba una inspección de los daños cuando se registró un nuevo desbordamiento del río.
Las primeras evaluaciones del Bloque de Seguridad indican que la modificación del cauce natural del río, presuntamente causada por actividades de minería ilegal en la zona, pudo haber aumentado la fuerza del aluvión. Una semana antes de la tragedia, el Ejército ejecutó un operativo contra esta actividad ilícita, durante el cual destruyó campamentos y maquinaria pesada utilizada, presuntamente, para la extracción ilegal de minerales.
Tras la emergencia, más de 120 militares fueron desplegados para apoyar las labores de búsqueda y rescate, asistir a las familias afectadas y colaborar en la distribución de ayuda humanitaria.
A las tareas de atención también se sumaron los ministerios de Gobierno, Transporte y Obras Públicas, la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos y varios cuerpos de bomberos de la provincia, que continúan trabajando en la zona mientras avanzan las labores de búsqueda y evaluación de los daños.

