Una investigación del Instituto de Investigación para el Desarrollo Sustentable de Ceja de Selva (INDES-CES) de la Universidad Nacional Toribio Rodríguez de Mendoza (UNTRM) identificó cuatro nuevos grupos genéticos de cacao nativo en el Perú, un hallazgo que fortalece el conocimiento sobre la diversidad genética del cultivo y su potencial para la producción de cacao fino de aroma.
El estudio, publicado en la revista científica PLOS ONE, analizó el ADN de 390 árboles de cacao tradicional procedentes de Amazonas, Ayacucho, Cajamarca, Cusco, Madre de Dios, Piura, San Martín y Ucayali. Como resultado se identificaron los grupos genéticos Awajún, Porcelana, Chuncho 1 y Chuncho 2, conservados durante generaciones en fincas de la Amazonía peruana.
Los investigadores concluyen que el cacao peruano posee una gran diversidad genética y que cada región mantiene características propias, producto de años de selección, intercambio de semillas y conservación por parte de los agricultores.
El descubrimiento permitirá fortalecer los bancos de germoplasma, impulsar programas de mejoramiento genético y desarrollar nuevas variedades de cacao fino de aroma, beneficiando tanto a la investigación científica como a los productores.
El estudio también reveló que algunos de los nuevos grupos presentan vínculos con linajes genéticos ya conocidos. Chuncho 1 guarda relación con Purús, Chuncho 2 con Contamana, mientras que Awajún y Porcelana muestran cercanía con el grupo Nacional, reconocido por su calidad para la producción de cacao fino de aroma.
Otro hallazgo relevante fue la nueva interpretación sobre el origen genético del cultivar CCN-51, uno de los más cultivados en América Latina. Los investigadores determinaron que su composición estaría integrada por un 45 % del grupo Awajún, además de aportes de Iquitos (25 %), Amelonado (15 %) y Criollo (13 %), lo que evidencia la importante contribución del germoplasma peruano al desarrollo de materiales comerciales.
El trabajo confirma que la riqueza genética del cacao nativo peruano constituye un recurso estratégico para la conservación de la biodiversidad y el fortalecimiento de la competitividad del cacao de alta calidad en los mercados internacionales.
(Con información de RED AGRÍCOLA)

