El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aceptó intervenir como mediador para atenuar la “guerra comercial” y las tensiones políticas entre los gobiernos de Gustavo Petro y Daniel Noboa, tras una reunión celebrada en la Casa Blanca, según declaró el propio mandatario estadounidense en una rueda de prensa.
Durante el encuentro a puerta cerrada en el Ala Oeste, el presidente colombiano solicitó formalmente el apoyo del líder republicano para reconstruir la relación con su homólogo ecuatoriano, a quien Washington considera un aliado estratégico en el Cono Sur. “Le pedí al presidente Trump que me ayudara en este aspecto… que volviéramos a ser amigos y él dijo: ‘Bueno, voy a llamarlo para tratar de que se reconstruya una triple alianza contra el narcotráfico’”, reveló Petro en entrevista con Caracol Radio.

Petro aseguró que no existe una “enemistad personal” con Noboa, aunque reconoció que el avance del narcotráfico hacia el sur ha tensado la agenda de seguridad bilateral. En ese contexto, advirtió que hay fuerzas interesadas en romper las relaciones diplomáticas entre ambos países. “Les interesa que no nos miremos. Son fuerzas dispuestas a matar colombianos en masa en la frontera con tal de que no nos coordinemos”, expresó, al tiempo que insistió en que no está enemistado con el presidente ecuatoriano.
La tensión se agravó luego de que Noboa anunciara, sin previo aviso y al estilo del presidente Trump, el pasado 21 de enero —mientras participaba en el Foro de Davos (Suiza)— la imposición de una tasa del 30 % a las importaciones colombianas a partir del 1 de febrero. Además de la balanza comercial negativa para Ecuador, el mandatario ecuatoriano acusó a Petro de no hacer lo suficiente para frenar el ingreso de cocaína producida en Colombia, que mafias envían desde Ecuador por vía marítima hacia Norteamérica y Europa, detonando una crisis de violencia sin precedentes en el país.
Colombia respondió con una medida similar que afecta a una lista de cincuenta productos importados desde Ecuador, entre ellos frijoles, arroz, plátanos, aceites y azúcar, neumáticos, calzado, tubos de aluminio, bombonas y botellas, alcoholes etílicos e insecticidas.

Los principales gremios exportadores de ambos países han advertido que la escalada de sanciones comerciales perjudica a las dos economías y han solicitado un diálogo urgente, que hasta ahora se mantiene únicamente a nivel de las ministras de Relaciones Exteriores, sin resultados ni avances conocidos.
Finalmente, Petro subrayó que “no hay policía naval o inteligencia más capaz en el mundo que la colombiana” para enfrentar el narcotráfico y reiteró la disposición de su país para colaborar con Ecuador. “Estamos dispuestos a ayudar a Ecuador para que el narcotráfico no se tome el país y ayudar a esa democracia”, afirmó.
(Con información de EFE)











