El Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIAP) presentó cuatro nuevas variedades de cacao, papa y trigo, resultado de varios años de investigación científica orientada a fortalecer la productividad, la competitividad y la sostenibilidad del sector agropecuario ecuatoriano, en el marco de las políticas que impulsa el Gobierno del presidente Daniel Noboa.
La institución, adscrita al Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGP), entregó dos nuevas variedades de cacao fino de aroma (EETP-803 y EETP-804), una variedad de papa (INIAP-Cañari) y una variedad de trigo (INIAP-Yurak), desarrolladas para responder a las necesidades de los productores y adaptarse a las diferentes condiciones agroclimáticas del país.
El ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Juan Carlos Vega, destacó que estos resultados reflejan el compromiso del Gobierno Nacional con la investigación y la innovación tecnológica como herramientas fundamentales para incrementar la productividad, fortalecer la seguridad y soberanía alimentaria y promover un desarrollo agropecuario más competitivo y sostenible.
La variedad de cacao EETP-803, denominada Floral Pichilingue, se adapta a diversas condiciones agroclimáticas, incluidas zonas de piedemonte y estribaciones de cordillera. Su rendimiento alcanza un promedio de una tonelada de cacao seco por hectárea en Esmeraldas, hasta 1,5 toneladas con un manejo adecuado y más de dos toneladas por hectárea en otras zonas del país.
Por su parte, la variedad EETP-804, conocida como Sabor Esmeralda, destaca por su precocidad, ya que inicia su producción a los 14 meses, permitiendo un retorno económico más rápido para los agricultores. Además, produce en promedio dos toneladas de cacao seco por hectárea en condiciones de secano y puede superar las 2,5 toneladas con un manejo técnico adecuado.
En el caso de la papa, la nueva variedad INIAP-Cañari fue desarrollada para las provincias de Cañar, Azuay y Loja. Ofrece un rendimiento hasta un 32 % superior al de las variedades tradicionales de la zona y presenta mayor tolerancia al tizón tardío o «lancha», reduciendo la necesidad de controles fitosanitarios frente a la variedad Superchola.
Asimismo, completa su ciclo productivo entre 135 y 160 días en altitudes de 2.500 a 3.500 metros sobre el nivel del mar, aproximadamente un mes antes que la variedad Superchola, con un rendimiento experimental promedio de 27 toneladas por hectárea.
La nueva variedad de trigo INIAP-Yurak 2024 también representa un avance para la producción nacional. Su resistencia moderada a enfermedades como roya amarilla, roya de la hoja y virosis BYD permite reducir el uso de fungicidas, disminuir los costos de producción y minimizar los impactos ambientales, beneficiando especialmente a pequeños productores y mujeres rurales mediante prácticas agronómicas de fácil aplicación.
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