El Pleno de la Asamblea Nacional, presidido por Mishel Mancheno, tramitó este miércoles 9 de septiembre, en primer debate, el proyecto de reformas a la Ley Constitutiva del Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIAP). La propuesta busca modernizar la estructura y las funciones del Instituto y fortalecer la investigación científica como un bien público al servicio del sector agropecuario.
La presidenta de la Comisión de Soberanía Alimentaria y ponente del informe, Janina Rizzo, señaló que la iniciativa no plantea únicamente una reforma institucional, sino que busca mejorar la producción y productividad del campo mediante la investigación científica, la innovación tecnológica y la incorporación de herramientas como la biotecnología y la inteligencia artificial.
Durante el tratamiento del proyecto, la Comisión recibió a representantes de instituciones públicas y privadas, gremios productivos, expertos, académicos e investigadores, en más de 12 comparecencias. Estos aportes permitieron identificar propuestas para fortalecer la autonomía del INIAP, la gestión de la investigación y el uso de sus resultados en beneficio de los productores.
El proyecto está estructurado en cinco ejes: gobernanza institucional; autonomía técnico-científica; incorporación de tecnologías de frontera; fortalecimiento de la carrera investigativa; y propiedad intelectual y gestión del conocimiento.
En cuanto a la gobernanza, se plantea reemplazar el modelo actual por un Directorio presidido por el ente rector agrario, acompañado de mesas asesoras regionales e instancias consultivas permanentes. En estos espacios participarían instituciones de educación superior, centros de investigación, organizaciones de productores —incluida la agricultura familiar campesina—, pueblos y nacionalidades y gobiernos autónomos descentralizados.
La propuesta también establece que el INIAP ejerza sus actividades con autonomía técnico-científica, bajo criterios de objetividad y rigor científico. Su fortalecimiento permitiría generar evidencia para respaldar decisiones regulatorias relacionadas con variedades, semillas, agroquímicos y bioinsumos, entre otros ámbitos.
Durante las intervenciones de los legisladores, el debate se concentró en el aporte que la reforma podría generar para la soberanía alimentaria, la agricultura familiar campesina y la modernización tecnológica del sector, con herramientas como inteligencia artificial, biotecnología y big data.
Antes de la sesión, el Pleno recibió a Pablo Álvarez Romero, presidente de la Asociación Ecuatoriana de Semillas (Ecuasem), quien sostuvo que la reforma debe ser entendida como una modernización de una herramienta estratégica para la soberanía alimentaria y la generación de conocimiento científico acorde con las necesidades productivas de las distintas regiones del país.
Concluido el primer debate, la presidenta de la Asamblea Nacional dispuso que el proyecto regrese a la Comisión de Soberanía Alimentaria para que sistematice las observaciones planteadas por los legisladores y prepare el informe que será sometido a segundo debate.
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