La Asociación de Ganaderos de la Sierra y Oriente (AGSO) reunió a representantes del sector agropecuario, Gobierno Nacional, Policía Nacional, Policía Judicial, Unidad de Investigación Contra el Abigeato (UICA), Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca y centros agrícolas del país, para analizar una de las principales preocupaciones del campo: el robo de ganado.
Durante la primera Mesa Intersectorial de Seguridad Rural se presentó el borrador del Plan Nacional de Seguridad Rural, para enfrentar el abigeato de manera coordinada y permanente, ante el crecimiento de este delito y su impacto en la economía de los productores.
Los gremios plantearon, entre otras medidas, reformas al Código Orgánico Integral Penal (COIP) para endurecer las penas por abigeato, revisar las medidas sustitutivas y dar prioridad a estos casos dentro del sistema judicial. Actualmente, el artículo 199 establece penas de uno a tres años de prisión, que aumentarían dependiendo de las circunstancias en que se cometa el delito.
Se informó la Fiscalía General del Estado registró 1.456 noticias del delito de abigeato en su último consolidado anual. Para los productores, sin embargo, el impacto va mucho más allá de las cifras, especialmente para los pequeños ganaderos que pueden perder buena parte o incluso todo su patrimonio con el robo de uno o dos animales.
“Si a un pequeño productor le roban una o dos vacas, le quitan todo su patrimonio. Nosotros alimentamos al país y necesitamos controles efectivos y sanciones ejemplares”, señaló Cristian Ramírez, presidente de la Federación de Producción Agropecuaria Sostenible Kayambi.
Ricardo Izurieta, presidente encargado de la AGSO, destacó que el abigeato ya no puede ser visto como un delito aislado, debido a la participación de estructuras organizadas. “Afecta directamente a la soberanía alimentaria y a la producción nacional. Exigimos que se modifique el COIP para endurecer las penas y eliminar las medidas sustitutivas”, manifestó.
El borrador del Plan Nacional de Seguridad Rural contempla ocho ejes de acción: reformas legales; prevención; trazabilidad ganadera; controles a la comercialización y movilización de ganado; revisión de la normativa sobre porte de armas en el sector rural; coordinación permanente entre instituciones; fortalecimiento de la capacidad operativa de la Policía Nacional; y cooperación internacional.
También se propone mejorar la inteligencia e investigación policial, reforzar los controles en zonas ganaderas y vías de movilización, fortalecer los mecanismos digitales de denuncia y establecer protocolos de respuesta rápida entre productores, Policía y Fiscalía.
El coronel Dorian Balladares, director nacional de Investigación de Policía Judicial, señaló que el robo de ganado ha evolucionado hacia una modalidad de delincuencia organizada, con estructuras que recopilan información, identifican vulnerabilidades y planifican los robos. Por ello, consideró necesario fortalecer la respuesta conjunta del Estado.
Para los participantes el abigeato a más de pérdidas económicas, afecta la producción de leche y carne, la seguridad alimentaria y la permanencia de las familias en el campo.
Se acordó mantener reuniones técnicas cada 15 días para avanzar en la construcción del Plan Nacional de Seguridad Rural. Además, la Policía Judicial anunció que fortalecerá la capacitación de su personal para mejorar la investigación y el combate al abigeato en todo el país.
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