La Cámara Nacional de Acuacultura (CNA) advierte que el agravamiento de la crisis energética amenaza la continuidad de la cadena camaronera del país, con efectos sobre la producción, el empleo y las exportaciones. En pocas semanas, las restricciones eléctricas aumentaron de 24 a 48 y luego a 72 horas semanales.
A esta situación se suma la notificación de desconexión para usuarios de media tensión desde el 14 de octubre, con reconexión prevista a partir de las 06:00 del 21 de octubre. Esto implica que algunas empresas podrían permanecer cerca de una semana sin suministro eléctrico de la red, lo que paralizaría las operaciones de aquellas que no cuentan con generación propia.
El sector requiere energía las 24 horas del día para garantizar el bombeo y la aireación de las piscinas, preservar las larvas y los camarones de cultivo, producir alimento balanceado y mantener la cadena de frío. Según José Antonio Camposano, presidente ejecutivo de la CNA, una interrupción que supere la capacidad de respaldo puede destruir en pocas horas el trabajo de meses.
Las afectaciones también alcanzan a pequeños productores, laboratorios y plantas procesadoras, además de alterar las cosechas, el transporte y los embarques. La Cámara reporta retrasos de hasta cuatro horas en las reconexiones, lo que dificulta la planificación y el abastecimiento de combustible para los sistemas de autogeneración.
A ello se suman el incremento anunciado de las tarifas eléctricas, el mayor costo de los combustibles y las dificultades puntuales para conseguir diésel. Los sobrecostos también afectan a proveedores de empaques, hielo, repuestos, transporte, almacenamiento y mantenimiento, encareciendo la producción y reduciendo la competitividad del camarón ecuatoriano.
La CNA advierte, además, que la incertidumbre sobre los despachos puede llevar a compradores internacionales a buscar otros proveedores, especialmente ante la demanda de Navidad y fin de año. Recuperar esos mercados y la confianza comercial podría tomar mucho más tiempo que restablecer el servicio eléctrico.
Frente a este panorama, el gremio solicita a las autoridades transparentar la disponibilidad de energía, informar sobre el alcance de las restricciones y establecer plazos verificables para recuperar el suministro. También pide coordinar con las distribuidoras el cumplimiento de los horarios de reconexión, garantizar el abastecimiento de combustible y agilizar la incorporación de generación privada.
La Cámara Nacional de Acuacultura enfatiza que proteger la producción camaronera también significa proteger miles de empleos, a las familias que dependen de esta actividad y los mercados internacionales que Ecuador ha consolidado durante décadas
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