El COE Provincial de Tungurahua se reunió en el ECU 911 para revisar los riesgos que enfrenta la provincia y definir acciones de prevención y respuesta. En la sesión también se incorporó Gonzalo Callejas, gobernador de Tungurahua, como vicepresidente del organismo.
Durante la jornada, especialistas del Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional y del INAMHI compartieron información sobre la actividad sísmica y el comportamiento del fenómeno de El Niño. Estos datos servirán para actualizar escenarios de riesgo y mejorar la preparación de las instituciones y de la población.
Entre las principales decisiones adoptadas está la elaboración o actualización de un catastro de edificaciones que podrían presentar mayor vulnerabilidad ante un sismo. Los municipios de los nueve cantones deberán identificar, principalmente, viviendas y construcciones patrimoniales en mal estado, hospitales, escuelas, edificios públicos, lugares de alta concurrencia e infraestructura esencial.
La información permitirá determinar qué inmuebles necesitan estudios estructurales y posibles medidas de reforzamiento, rehabilitación, señalización o, de ser necesario, restricción de uso. En el caso de los bienes patrimoniales se contará con el acompañamiento del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural y de universidades de la provincia.
Otra resolución apunta a conocer mejor los posibles efectos de El Niño. El INAMHI elaborará un informe sobre lo ocurrido en Tungurahua durante los episodios de 1982-1983 y 1997-1998, incluyendo lluvias, eventos extremos y zonas afectadas. Estos antecedentes ayudarán a preparar respuestas frente a futuros eventos.
Ante la temporada seca, los municipios también deberán actualizar sus planes de contingencia frente a incendios forestales, déficit de agua y posibles afectaciones a la producción agropecuaria, ecosistemas y sistemas de abastecimiento.
A esto se suma una campaña provincial de prevención de incendios forestales, que buscará llegar tanto a las zonas urbanas como rurales, con el apoyo de municipios, cuerpos de bomberos, instituciones públicas y medios de comunicación.
Finalmente, se planteó crear una mesa técnica para recuperar y proteger la cuenca del río Ambato. La propuesta incluye controlar fuentes de contaminación, vigilar la calidad del agua, recuperar zonas afectadas y fortalecer un sistema de alerta temprana que permita actuar oportunamente ante posibles emergencias relacionadas con los embalses Chiquiurcu, Mulacorral y Chiquicahua.
Las cinco resoluciones buscan que Tungurahua llegue mejor preparada frente a sismos, incendios, escasez de agua y eventos climáticos extremos, con acciones coordinadas entre instituciones y gobiernos locales.
AGROECUADOR TV



